Tag Archives: Estocolmo
Tutorial de revelado con Lightroom I
Al final como no ha habido consenso sobre qué fotografía elegir para empezar, elijo yo la que creo que puede tener más cosas para enseñar para empezar y luego ya iré subiendo otras.
La fotografía que he elegido la publiqué hace unos días y está tomada en Estocolmo hace ya varios años. Es una fotografía con muchas carencias técnicas tanto del fotógrafo, que espero haber suplido alguna, como de la cámara, que aquí seguro sí ha habido mejoras. Pero lo importante es que nos centremos en las posibilidades de la foto y pensemos qué es lo que queremos mostrar, hacia dónde queremos llevar la vista del que mira la imagen. Es importante que antes de ponernos a tocar una foto pensemos cual es nuestra intención, qué tipo de foto queremos hacer, qué sentimiento queremos mostrar: alegría, melancolía, tranquilidad, inquietud, etc… Esto, lógicamente, viene mostrado por la propia foto, pero es importante que lo pensemos antes para no ir en contra de ello y hacer un engendro de revelado, a no ser que tengamos precisamente la intención de crear una paradoja visual.
Una vez decidido eso, lo suyo es preguntarse por el sujeto principal de la foto y tratar de ver cómo haremos que resalte sobre lo demás, cómo haremos que la vista del espectador vaya hacia él. Hay muchas técnicas a nuestro alcance, y muchas de ellas es mejor que las hayamos empleado en el momento de la toma, pues sino malamente podremos hacerlas en el proceso de revelado. Estas serán normalmente cosas como la nitidez frente al desenfoque, la luminosidad frente a las sombras, el contraste entre luces y sombras, los tonos cálidos frente a los frío, etc. No es mi intención hacer un estudio teórico de todo esto, para ello hay infinidad de libros que hablan de composición en fotografía mucho mejor que yo. Lo que quiero hacer es explicar los pasos que he dado para pasar de una foto tal y como salió de la cámara (o como la mostró el Lightroom por primera vez) a como queda al final, lista para ser impresa o subida a la web.
Tampoco es mi intención explicar aquí con detalle todas las funciones del Lightroom, para eso, quién esté interesado que me lo comente pues organizo cursos presenciales.
Bien, pues empecemos. La foto a la que voy a llegar es esta:
Pero partimos de esta:
aunque, siendo puristas, esa ya es un revelado que ha hecho Lightroom por nosotros. Podríamos bajar todos los niveles de todos los controles a cero y quedaría algo como:
que en realidad no varía mucho de la otra.
Bien, está claro que algo hay que hacerle a la foto para que tenga el aspecto de la primera, o el que a cada uno se le ocurra. Aquí, como en toda actividad creativa, no podemos hablar de “lo que hay que hacer” o de “recetas” con números para que salga esto así o asá. Mi objetivo con estos tutoriales es dar mi visión de cómo usar las herramientas para llegar a la idea de la foto que tenemos en la cabeza, o parecida, no dar fórmulas magistrales.
Yo suelo partir de la foto tal y como la interpreta el Lightroom, me he acostumbrado a ello y no me molesta, hay gente que le gusta que todo esté sin tocar, no pasa nada, que cada uno se configure el programa como le venga en gana y arranque de dónde le sea más cómodo.
Al mirar esta foto lo que uno obviamente quiere es resaltar a la pareja que está sentada al borde del lago. Ya sabemos que sobre ellos tendremos que actuar de manera local, pues salen más oscuro que el resto de la escena, pero antes podemos hacer ajustes generales o incluso bajarle la luz al cielo para que luego no haya que cambiar tanto la luz que sobre la pareja incide.
Aunque a priori podíamos pensar que la foto lleva mucho trabajo de procesado, en realidad son tres o cuatro cosas los que se han ajustado, y de una manera muy rápida.
Empezando por los ajustes básicos, podemos ver en la siguiente imagen lo que he tocado (pinchar para ver en grande):
Todos los cambios de esta parte los he hecho para dar más luz al sujeto principal (la pareja) sabiendo que luego voy a bajarle luz al cielo. He subido un poco la exposición (+0,32), la luz de relleno (17) que siempre que la subo a su vez incremento un el contraste general de la escena (de +25 a +44) para que no quede la imagen “lavada” y he subido algo los negros (12) para que el fondo tenga algo de contraste.
Ya está, no hay ningún ajuste general más. El resto lo he dejado como estaba.
Ahora vayamos a ver cómo bajamos la luz del cielo, para que la pareja resalte, y cómo le saco ese tono azulado. Podía haber usado el pincel de ajuste y salvar a la pareja del efecto aplicado, pero en este caso me he decantado por usar un filtro degradado como muestro en la siguiente figura:
en el filtro se ha bajado tanto la exposición (-1.43) como el brillo (-60), se ha subido la saturación (34) y se ha bajado la claridad a (-100) para quitarle nitidez al fondo y que la pareja resalte aún más. Si hubiera sido mejor fotógrafo y hubiera tenido un mejor equipo esto último no sería necesario.
En el filtro también he hecho una cosa que invito a que se pruebe, pues da resultados espectaculares: usar el color para el filtro. No estamos inventando una realidad paralela, simplemente estamos creando un ambiente determinado. En mi caso he usado un color azul que vaya acorde con la tarde y que contraste luego con el tono cálido que le quiero dar al sujeto. En la siguiente imagen podemos ver el color usado en el filtro:
Pues bien, ya estamos casi al final del revelado, solo nos queda trabajar sobre la pareja, que es el foco principal al que queremos llevar la mirada. Para ello, sin salirnos de Lightroom, podemos usar el pincel de ajustes y seleccionar un área lo más precisa posible de los protagonistas. Yo usao una tableta digitalizadora Wacom Intous 4 tamaño A5, pero quien no disponga de algo así, lo puede hacer con el ratón. Evidentemente siempre es mejor cuanto mejor equipo tengamos, pero este no es excusa para hacer cosas más o menos aparentes con lo que tengamos a mano.
En la siguiente imagen muestro la máscara que he hecho:
Como se ve, la máscara se acopla perfectamente a la forma que queremos resaltar de alguna manera, dejando que el efecto en los bordes se desvanezca, o no, para que la transición no se note.
Y ¿qué es lo que hemos hecho sobre la pareja para que resalte? Pues en la siguiente imagen lo podemos ver:
Hemos bajado (?) la exposición (-0,23), subido el brillo a (15), la claridad (57) y el enfoque (17). Aquí se puede ver que todo este proceso de revelado no es más que un juego de prueba y error, en el que no hay un camino único. El hecho de bajar ese -0,23 la exposición no quiere decir que el resultado final no tenga más luz la pareja (subimos el brillo a 15), simplemente que al llegar a ese punto nos hemos dado cuenta que si no bajamos la exposición ese poco, van a quedar demasiado sobre expuestos y quedará algo raro. Nada más, podíamos ir a básicos y bajar lo que hemos subido, luego toquetar el filtro degradado, etc… pero si ya estamos aquí, no cuesta nada bajar la exposición y ya está. No va a venir un inspector de revelado a ver si eso se hace así o no. No estamos perdiendo información, los ajustes se hacen al final del todo, cuando exportemos la imagen a su formato final.
También he dado un tono cálido a la pareja mediante un color naranja como el que podemos ver en la figura anterior.
Lo último que he hecho ha sido pasarle un filtro de reducción de ruido, pues la foto se disparó a ISO 1600 con una EOS350, y claro, tiene ruido. Nada grave, he subido la correción de luminancia (35), nada más, la de color no ha sido necesaria tocarla.
Exportar para imprimir, ponerle la marca de agua y listo.
Como veis, con pocos pasos, una vez que se conocen, puedes sacar una imagen vistosa de una que a lo mejor no decía mucho.
En la siguiente galería puedes ver la imagen sin revelar y la revelada, para que las compares más cómodamente. pincha sobre cualquier de las dos y luego puedes ir para delante y para atrás:
Desconocidos 1
A veces, al mirar antiguas fotografías de desconocidos, me pregunto cómo serán ahora, cuál será el futuro de esas personas, tan desconocido como su pasado, dónde vivirán ahora, qué historia se podría inventar de esta escena que ahora contemplamos, una historia de hace ya casi cinco años. No soy bueno para escribir esas historias, pero al menos me gusta plasmarlas en una fotografía.








